martes, 23 de noviembre de 2010

NO DEBERÍA

Debería estar corriendo cuando cae la noche, sentir el golpe de la brisa fría en mis mejillas.

Debería...
Un porro a la hora que se me antoje, sin preocuparme de que el peculiar olor del humo sea evidente; encuentros sexuales de cualquier tipo, desde los más inocentes hasta los mas perversos, la libertad interior que se requiere; la libertad...

Mi espacio para mi, mi tiempo para mis múltiples proyectos locos, para aprender, para descubrirme.

Mi corazón para mi, sin ataduras o lealtades fuera de tiempo....

Mi vida totalmente para mí.

Mis problemas... solamente...

domingo, 17 de octubre de 2010

LOGRÉ BURLARTE

Esta frase no es la adecuada, me detengo a pensar en una mejor, pero nunca llega, y cuando llega no es lo suficientemente buena. Una vez superada esta fase vienen las dudas sobre la puntuación, ¿estaré abusando de las comas? ¿Mis párrafos de tres líneas antes de usar un punto serán muy evidentes? ¿Es esa estructura auténtica o sólo una simple fórmula de hacer lo correcto, lo seguro?
Y las ideas que dieron inicio a este afán de registrar y plasmar se esfuman. Sí, registrar y plasmar son sinónimos, pero qué más da, hoy no pienso castrarme tanto. Aunque no sé si la palabra castrar esté bien utilizada.
Acabo de releer todo el párrafo anterior, y claro, encontré varias fallas que estuve a punto de corregir; pero hoy no…
Pues bien, estaba en la cuestión de castración antes de interrumpir esta divagación con otra. Al decir castrar supongo que me refiero a una amputación del placer, lo cual sería el hecho literal, por lo que a nivel simbólico escribir es la fuente de placer, la cual mutilo con mi exceso de crítica y afán de perfección.
¿Por qué ser perfecta? ¿Por qué ese afán? Al final mis caminos desembocan en ello, la sombra paterna. La búsqueda de aprobación a través de hacer lo correcto, o mejor dicho, lo esperado y deseado por alguien más. En donde yo claramente quedo anulada, así como toda posibilidad de ser espontánea. Incapaz de acceder placenteramente al ejercicio creativo. Bloqueo creativo. Incapacidad de crear libremente. Creo en base a lo que el otro espera o necesita, sin ese esquema me veo incapaz de crear.
En este punto dejaron de importarme los posibles errores del párrafo anterior, decidí no releerlo y centrarme en lo que escribo ahora, de hecho creo que ni siquiera estoy centrada en lo que estoy escribiendo; estoy centrada en las ideas. Las cuestiones técnicas comienzan a perder relevancia, aunque quisiera manejar con maestría la puntuación, darles el poder al punto y a la coma de orquestar el ritmo que genera la melodía de estas palabras. Y pese a este deseo brotan imágenes de sueños viejos, la voz que me dicta ha regresado, y no me tengo que esforzar como al principio.
El sueño viejo. De esos recurrentes que se olvidan y se los recuerda al momento de volverlos a soñar. Voy a una tienda, es difícil llegar como en casi todos los objetivos de mis sueños, las calles parecen iguales y me pierdo con facilidad. Cuando por fin encuentro la tienda compro cosas a placer, antojos cotidianos y en turno. Puede ser desde mucho líquido, hasta elementos blandos y placenteros.
Componentes similares, placer, dificultad, sexualidad quizá. El quizá está de más.
La extenuante búsqueda de placer, es difícil acceder, y cuando se logra se accede en abundancia, pero medida, la culpa es el indicador de que ha sido demasiado, de que no es correcto. La culpa es la arquitecta de los laberintos que dificultan el encuentro con el placer. La culpa crea los pasadizos del inconsciente que anteceden la vasta red, la complejidad del ser humano. La culpa es la guardiana de algunos mundos internos. Su misión es proteger no sólo la información sino a quien contiene esa información.
Aunque pensándolo bien, va más allá de la culpa. La culpa sólo es un recurso de muchos para llevar a cabo todo este mecanismo, puede haber muchas maneras de lograrlo, y la culpa sólo es una de ellas.
El verdadero maestro es el inconsciente.

domingo, 12 de septiembre de 2010

CLARCK-NOVA


Mi instrumento abandonado, cubierto de polvo y vulgares huellas dactilares… Lo más seguro es que este descuido no sea casual, tiene una profunda razón de ser, pero ¿por qué? ¿Por qué tanto simbolismo? ¿Qué utilidad tienen los mensajes ocultos?


Quizá sea mi forma de comunicarme conmigo, pero aún así no se aclara la manera tan compleja que elegí. La mantengo en el olvido, en el descuido premeditado, quizá hay algo que odio en ella, pero que amo con la misma intensidad, con el fervor de presenciar su decadencia y sentir pena por ello. Culpa.


Lamento dejarte sola tanto tiempo, privarte del lugar que te mereces en mi vida.


viernes, 27 de agosto de 2010

SABOTAJE

Mis riñones quejumbrosos me recuerdan los últimos días de "diversión" desmedida, aunque quizá solo se trate de inercia y aburrimiento, de la incapacidad de ser firme y darle paso a la congruencia. Me consuela tomarlo como un fin de semana que ha durado una semana entera.

En palabras de mi gran amiga Pastela, a veces es placentero ensuciarte para tener la oportunidad de limpiar, quizá este patrón tan repetitivo y característico en mi tiene que ver con esta idea. De alguna manera, debo admitir, que encuentro placentero ordenar mi caos, pero sólo el mío. Me gusta ver el antes y el después, posiblemente la paz reluzca con mayor intensidad al compararla con el caos anterior.

Lo curioso es que la Señora Culpa no se ha hecho presente, al menos por hoy; hace días me hizo una visita, llegó sin ser invitada y se quedó un día entero a mi lado. Traté de ignorarla, de hacerle saber indirectamente que tenía cosas que hacer, y ese fue mi error, debí ser clara, firme, contundente... pero no me atreví, y perdí casi 24 horas de mi valioso tiempo.

En fin, de cualquier manera hay algo rescatable en esto, siempre lo hay casi en cualquier circunstancia, esto me destruye y no quiero eso.

Así que es hora de limpiar, de poner en orden mi universo, genial!!!



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jueves, 26 de agosto de 2010

LAS PRIMERAS

No hay nada más intimidante que el lienzo vacío, la página en blanco... ¿será por ese temor a la nada? ¿será que la ausencia obliga a volcar la mirada sobre uno mismo? Y de ser así, ¿por qué se le teme tanto a ese encuentro que después de todo resulta inevitable?...

Construcción de espacios, necesidad de expresión, catarsis, reivindicación... a través de estos signos tan complejos.



"DESDE LAS PROFUNDIDADES TE INVOCO" -NUMEN-




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