domingo, 12 de septiembre de 2010

CLARCK-NOVA


Mi instrumento abandonado, cubierto de polvo y vulgares huellas dactilares… Lo más seguro es que este descuido no sea casual, tiene una profunda razón de ser, pero ¿por qué? ¿Por qué tanto simbolismo? ¿Qué utilidad tienen los mensajes ocultos?


Quizá sea mi forma de comunicarme conmigo, pero aún así no se aclara la manera tan compleja que elegí. La mantengo en el olvido, en el descuido premeditado, quizá hay algo que odio en ella, pero que amo con la misma intensidad, con el fervor de presenciar su decadencia y sentir pena por ello. Culpa.


Lamento dejarte sola tanto tiempo, privarte del lugar que te mereces en mi vida.